Por Alejandro Almendros
La Presidenta Cristina Fernández de Kirchner salió a jugar muy fuerte esta semana, para tratar de poner en caja el primer conflicto interno que se avizora en el horizonte, y que tiene que ver con un sector del sindicalismo.
El hecho de salir a revelar los salarios de los trabajadores de Aerolíneas, no sólo tiene como fin, tratar de volcar la simpatía de la opinión pública a su favor, sino también de marcar territorio, para las próximas negociaciones salariales que se avecinan, en donde el Ejecutivo entiende que no podrían superar mas del 18 %, porque repercutiría en un tema tan delicado, como es el de la inflación.
De por sí, la quita de subsidios, así como esta pautada, estaría provocando un movimiento de un porcentaje de unos tres puntos de incremento en dicho índice.
Si pensamos que mas allá del no incremento en las tarifas de agua y gas (el ENRE convalidó una suba del 34% en el valor de algunas variables de la electricidad, que según Susana Andrada del Centro de Consumidores, repercutirá en las boletas de aquellos que renunciaron a los subsidios o a los que alcanzó la quita por un tema de lugar de residencia) la gente deberá gastar un dinero que hasta el momento lo subvencionaba el Estado. Otro de los temas que Cristina observó como un reaseguro para que la inflación no se descontrole tiene que ver con el valor del dólar. En el discurso que brindó ante los Industriales la Presidenta aseguró, " Si ustedes observan la línea argentina (del tipo de cambio) nunca la van a ver en la línea de la revaluación de la moneda, siempre la van a ver en la línea de depreciación de la moneda”.
Fue uno de los puntos centrales del discurso. La Presidenta sugirió que no va a haber devaluación brusca del peso porque no se va a ganar competitividad a riesgo de una disparada mayor de la inflación. Allí, no habló de una pelea frontal para bajar los precios, ya que esto podría enfriar el mercado.
Además dijo, “No estamos en un modelo de metas de inflación” esto es lo que pretendía el denominado Consenso de Washington.
Ahora se viene la era de la sintonía fina
“Vamos a tener que comenzar a precisar y a estudiar a cada uno de los sectores bajo un tema central en esta etapa que viene que es la competitividad de la economía argentina”.
Allí, Cristina desmintió cualquier posibilidad de inmiscuirse en las decisiones de las empresas que pretendan girar utilidades a sus casas matrices. Aunque sí dijo que insistirá para que las empresas reinviertan en el país esas ganancias.
Recordemos que ya se empezó con las petroleras, las aseguradoras las mineras, etc.
Para confirmar la luna de miel que hay entre el Ejecutivo y el empresariado, se dio por cerrado el tema de la participación de los trabajadores en las ganancias. Al respecto dijo “Es una cosa que tienen que decidir entre los empresarios y los trabajadores, no la puede imponer el Estado por la fuerza a través del Parlamento”.
Desde la Confederación General de los Trabajadores, se entendió como el embate final que se le quiere aplicar al sector de Hugo Moyano, a quien la Presidenta en dicho discurso no lo mencionó, y días después en la inauguración de una empresa, utilizó el nombre Hugo para decir que iba a estar al lado de los trabajadores. El mismo Héctor Recalde creador del proyecto, prefirió no dialogar con los medios, entendiendo que hoy no tienen las de ganar.
El otro tema que preocupa sin lugar a dudas es la salida de dólares del sistema financiero. Si bien el Banco Central anunció que en la tercera semana de controles el retiro de dólares se redujo a 673 millones, la cuenta indica que se ha ido del sistema, aproximadamente el 16% del total. Esto si se puede denominar una “corrida”.
El grueso de la divisa, se va a través de la no renovación de plazos fijos vía caja de ahorro.
Allí, igual, si bien en un primer momento se apuntó a neutralizar la compra de los pequeños ahorristas, para que no se vean reflejados y utilizado en la tapa de los diarios, desde el PEN se apunta contra los grandes jugadores del mercado “Encontramos que algunas empresas grandes, de servicios, de producción habían comprado igual cantidad de dólares o más de la que nosotros les habíamos prestado en pesos a tasa negativa” Estos días hubo duros cruces entre funcionarios y banqueros por movimientos en el mercado cambiario, e incluso de presiones a exportadores para que liquiden dólares y a importadores para que frenen sus giros al exterior. Lo cierto es que no se salvó ni un banquero considerado oficialista.
Lo cierto, es que si bien el Central volvió a comprar, la caída de reservas a poco mas de 46 mil millones levantan cierta alarma.
Por primera vez el vicepresidente electo Amado Boudou, tuvo que salir a aclarar que no existe ninguna diferencia con la Presidenta, ya que se filtraron algunas declaraciones del ministro a empresarios, con respecto a que no estaba de acuerdo en las medidas adoptadas para controlar la salida de capitales y la compra de dólares, adjudicadas a Moreno y Echegaray.
El ingreso de billetes norteamericanos que trae la cosecha de soja que es la que inunda la plaza, recién comenzará a notarse en el mes de abril y también se prevé una baja en ese ingreso, ya que por ejemplo, esta semana, tocó el piso de su valor en el año.
En lo concerniente a lo estrictamente político hubo una disputa entre Cobos y Boudou. Como ya anticipáramos, si el mendocino recibe un llamado como ocurriera por parte de Aníbal Fernández para que no asistiese al velatorio de Néstor Kirchner, el actual titular del senado, se correría sin inconvenientes para el traspaso de mando.
Con respecto a la designación de personal en la Cámara Alta, desde el cobismo se argumenta que los únicos empleados nombrado por el Ingeniero, fueron 70 trabajadores con capacidades diferentes, contemplados en la ley para los organismos del estado. Aseguran que de las otras 72 personas que pasaron a planta permanente de la transitoria, fue acordado con cada uno de los senadores y el nombramiento corresponde a 1 empleado por legislador, y que el resto fue pedido por la APL que es el personal legislativo, conducido por el sindicalista Norberto Di Próspero.
Además, argumentan, que el vicepresidente entrante puede anular todas las designaciones.
En la Provincia, cada vez parece que la diferencia entre Gabriel Mariotto y Daniel Scioli, será mas evidente. El titula del AFSCA, construye su espacio de poder con sectores que se definen cristinistas, y hasta se vió a uno de los rivales del Gobernador a los abrazos con el “lomense”. El ex intendente de Morón Martín Sabbatella se sumó a este espacio.
Empieza la parte 3 del proyecto Kirchnerista, la época de la SINTONÍA FINA.









