Por Alejandro Almendros
El kirchnerismo se caracteriza por sorprender a la oposición con las medidas que adopta.
La última, tiene que ver con una jugada de manual político, que asegura que cualquier dirigente que no tenga la posibilidad de continuar en el cargo que ocupa, por una prohibición constitucional, empieza a habilitar a distintos sectores orgánicos, para que propongan un tema, a modo de globo de ensayo, para ver cual es la repercusión que trae en la gente, y ver, si luego se instala, o se baja según el apoyo popular que consiga.
Esta última semana, en una reunión de dirigentes kirchneristas en Mar del Plata, de la que participó el vicepresidente Amado Boudou, se pidió por parte de una dirigente de La Cámpora (diputada provincial) que se comience a debatir la posibilidad de reformar la constitución para favorecer un nuevo mandato de la Presidenta Cristina Kirchner.
Hay que destacar, que si bien en su momento, Néstor Kirchner, cortó de cuajo la intención de varios dirigentes provinciales que lo quisieron hacer en sus distritos (recordemos los casos de los ex gobernadores Rovira y Solá de Misiones y Bs. As. respectivamente), la provincia de Santa Cruz, es una de las pocas, de toda la Argentina que cuenta con la posibilidad de reelección indefinida, junto con Formosa y Catamarca.
También de manual era la respuesta de Boudou el día posterior, que salió a bajar el tono del mitin partidario y dijo que si bien está en discusión por parte de algunos sectores, no es algo que hoy impulse el ejecutivo.
Era de suponer que esto pasaría, cuando de manera muy temprana (la presidenta reasumió en el mes de Octubre), las disputas internas dentro del partido oficialista se desataron.
Aquí, lo venimos contando desde hace bastante tiempo.
Los nuevos sostenes de esta etapa política, dejan de ser los dirigentes sindicales y políticos históricos del peronismo, para que los referentes sean los dirigentes juveniles y no tanto, que responde al núcleo mas duro del Frente para la Victoria.
Ahora, habrá que mostrar ADN en esta nueva etapa.
Por eso, tan de manual fue esta jugada, como la que hizo el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, antes de irse a Francia, para realizarse un chequeo de salud.
El ex motonauta, envió a su Jefe de Gabinete, Alberto Pérez, a reunirse con el Secretario general de la CGT, el camionero Hugo Moyano, y le pidió públicamente que revea la decisión de renunciar al Partido Justicialista.
Scioli, que es un tiempista político excepcional (ya a esta altura quien lo subestime es porque no entiende de política) sabe que Moyano mas temprano que tarde, terminará rompiendo con el FPV, y deberá recaer en un espacio que lo contenga, para seguir disputando poder.
A coro, salieron a responderle a Scioli desde el kirchnerismo diciendo que no querían que el camionero de marcha atrás con su decisión.
De hecho, ya tienen candidato para sucederlo, aunque todavía falta mucho tiempo. El nombre de Antonio Caló es el preferido de la presidenta, aunque algunos insisten en que Ricardo Pignanelli Secretario general de SMATA representaría el cambio que se necesita. Moyano, ya advirtió que va en búsqueda de un nuevo mandato, en contra de los intereses del gobierno.
De hecho, ayer volvió a desafiar a Cristina, diciendo que no le puede contestar nada a sus funcionarios porque son “chirolitas que no pueden ni hacer una mueca al truco sin que le den autorización”, “sería como pegarle al muñeco del ventrílocuo” remató.
Cristina, se sigue sosteniendo ante la mirada de la sociedad, que incluso incrementa la aceptación de la figura de la Presidenta, y avanza en esta tercera etapa de mandato.
La situación económica, ya no es tan holgada como la de años anteriores, y aquellos que acompañaban las medidas oficiales porque le traían beneficios propios, en las épocas de “vacas flacas” corren rápido hacia corral ajeno, o se arman el propio.
Los camioneros van a volver a mostrar poderío de movilización el próximo lunes, cuando el lunes, y por el conflicto con Camuzzigas, marchen nuevamente por la Ciudad de Buenos Aires, desafiando al propio Ministro de Trabajo Carlos Tomada, quien dijo que la medida que realizarán (paro en estas empresas en todo el país) es ilegal, porque existe una conciliación obligatoria, que los dirigentes del sector desconocen.
Tanto el Ministro de Planificación Julio De Vido como el titular de la UIA José Ignacio De Mendiguren quisieron actuar de intermediarios, pero la Presidenta no va a volver atrás en esta relación. De hecho nunca se llevaron bien, pero Kirchner, peronista pragmático como pocos, sabía que lo necesitaba.
Los tiempos son otros, el apoyo de la gente también, y Cristina Fernández de Kirchner ya decidió.
Las petroleras son otro tema. El gobierno les va a hacer pagar el costo económico, que se calcula que será en partes iguales, para tratar de equilibrar la quita por los subsidios. Las empresas, saben que tienen ganancias extraordinarias y están decididas a no tensar la cuerda.
Es cierto que hay mucho para extraer del suelo argentino, pero el argumento que utilizan los empresarios es que no se puede sostener el negocio, si el millón de BTU se lo pagan a U$D 3 y en el exterior se importa por U$D 7 y en barco se trae a casi U$D 16.
Todo, tiene que ver con el equilibrio de la balanza comercial. El año pasado se informó que superó por poco los diez mil trescientos millones de dólares, y este año se pretende lo mismo, pero la situación internacional y climática complica la ecuación.
El “príncipe” Moreno será el encargado de custodiar los números, habrá que ver si con la sustitución de importaciones que se propone, alcanza, o provoca el efecto contrario.













