Por Alejandro Almendros
Ricardo Alfonsín, decidió tomar el toro por las astas y comprendió que para tratar de llegar a un balotaje tenía que atraer a sectores que le eran esquivos y dejar de lado su discurso progresista tal como lo venía sosteniendo, para adoptar la filosofía del manual peronista, que dice que hay que sumar a todos y después con la victoria el que gana dirige y el resto se encolumna.
Ricardo Alfonsín, decidió tomar el toro por las astas y comprendió que para tratar de llegar a un balotaje tenía que atraer a sectores que le eran esquivos y dejar de lado su discurso progresista tal como lo venía sosteniendo, para adoptar la filosofía del manual peronista, que dice que hay que sumar a todos y después con la victoria el que gana dirige y el resto se encolumna.
Así se entienden las definiciones que tomó en las últimas horas en donde selló el acuerdo con De Narváez en la provincia de Buenos Aires, y el sorprendente anuncio del economista Javier González Fraga como compañero de fórmula, recomendado por el ex ministro de economía Roberto Lavagna quien rechazó el convite del Radical.
Con este combo, Alfonsín apuntala algunos aspectos de su candidatura que aparecían como flancos débiles, y que el oficialismo ya había visualizado y que de a poco intenta instalar en la opinión pública.
La inserción de parte del peronismo federal en la provincia, le generaría un importante caudal de votos, de los que hasta hoy carecía. Se calcula que De Narváez obtendría un porcentaje superior al 20 % de los votos y esto se trasladaría al radicalismo y a la inversa para el diputado, el hecho de no repetir la experiencia del 2007 en donde había participado sin candidato presidencial.
Este acuerdo también resulta significativo para los intendentes del radicalismo que veían como se les complicaba retener sus distritos y ahora encuentran un poco mas de aire, ya que en la mayoría de los mismos, en las elecciones a diputados del 2009, se había impuesto De Narváez por sobre la dupla Kirchner Scioli como diputados.
La incorporación del ex titular del Banco Central; en la primera parte del gobierno de Menem (luego alejado con fuertes críticas a la convertibilidad); le suma un tinte económico, que le asegura responder a las preocupaciones de muchos con respecto al manejo de la misma por parte del radicalismo, que cuando parecía que se había sacado el estigma de la “híper” apareció De la Rúa y volvió a sembrar dudas que hasta hoy permanecen presentes.
González Fraga, además es productor agropecuario, especializado en el sector lácteo, y tiene muy buena relación con los integrantes de la mesa de enlace hecho que le allana la penetración en el sector, sobre todo teniendo en cuenta dos de las provincias mas importantes, en lo que hace al padrón electoral como Córdoba y Santa Fe, en donde la fractura con su exsocio Hermes Binner, podría complicar la situación.
Por último, esta designación también busca “contentar” al establishment que no quiere al kirchnerismo y se había desilusionado con el alejamiento del otrora candidato Ernesto Sanz.
Eduardo Duhalde, creído que tiene que ser él quien “deshaga lo que creó”, acaba de sumar como compañero de fórmula al actual gobernador de Chubut, Mario Das Neves, con el convencimiento de mostrar la garantía de perfil ejecutivo y administrativo de ambos.
La calculadora del ex presidente muchas veces resulta extraña, ya que la sensación que quedó luego de las elecciones de la provincia patagónica, es que el candidato del FPV hizo mella en las huestes del dasnevismo. Y además, ¿seguirá pensando Das Neves que Duhalde es el pasado? ¿que pensará Buzzi, gobernador electo de la conveniencia de jugar para Duhalde? ¿que pasará en Modelo Chubut?
Habrá que esperar entonces como evoluciona el desarticulado peronismo Federal y ver si van a una interna con los otros candidatos, Alberto Rodríguez Saá(aunque descartó la posibilidad) , Felipe Soláy tal vez Federico Pinedo.
Graciela Camaño es la candidata a Gobernadora por Unión Popular de Eduardo Duhalde y resta saber si suma al PRO, que proclamó como candidato a Jorge Macri, o estos deciden negociar con De Narváez.
Binner, presionado por los dirigentes del “frente progresista” tendrá que definir si va como candidato a presidente, o si puede lograr imponer, como el pretende, su decisión de recluirse en la provincia de Santa Fe.El Gobernador arguye que no cuenta con plata para financiar la campaña, aunque no tendría margen para negarse.
En el oficialismo, tal cual anticipáramos, Scioli será el ungido por el partido, Massa será candidato en Tigre, y la ministra de infraestructura Cristina Álvarez Rodríguez se perfila como la compañera de fórmula del gobernador.
La presidenta, anunciará a último momento su candidatura y se desconoce quien la acompañará, aunque muchos nombres están en danza. Igual, la que mide es ella, por lo tanto, se descarta que será alguien de su extrema confianza.
Ya queda poco para conocer los competidores, y para decidir cual será nuestro nuevo líder los próximos cuatro años. Ni más, ni menos.
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