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domingo, 18 de diciembre de 2011

La alianza gobierno CGT, por ahora se dobla pero no se rompe

    Por Alejandro Almendros
El peronismo empezó a jugar el juego que mas le gusta. La pelea por el poder y la ocupación de los espacios tiene en estos días aspectos mas simbólicos que lo que será la realidad.
Si uno cree que de un día para el otro el sindicalismo, representado en la figura de Hugo Moyano, romperá así sin mas, los puentes que todavía quedan con el gobierno nacional, se equivoca.
Esto no significa, que la disputa que empezó hace mas de 1 año, no vaya a tener un destino de confrontación que se verá reflejado mas adelante. Por ahora, hay emisarios que no quieren que el agua llegue al río.
El ministro de Planificación Julio De Vido, había intentado disuadir al líder camionero, a través de su interlocutor habitual, el taxista Omar Viviani. En una comunicación telefónica, como las que suelen tener habitualmente, uno de los hombres del gobierno que mantiene relaciones con los popes del sindicalismo, le había pedido a Viviani que le sugiera a Moyano que no profundice la confrontación desde el palco en la cancha de Huracán.
Por otro lado, el abogado laboralista Héctor Recalde, quien todavía no se puede recuperar definitivamente de una intervención quirúrgica, intentó la misma disuasión, diciendo que había recibido un mensaje de no confrontación por parte del gobierno. Éste recado se lo transmitió el presidente de Aerolíneas Argentinas, su hijo Mariano Recalde.
La respuesta de “El Negro” no estuvo sólo en el discurso de fuerte tono confrontativo, no por los reclamos realizados como jefe de la Confederación de los Trabajadores, todos contemplados dentro de la lógica, sino que cuestionó varias veces el papel que está jugando el partido Justicialista, defendió a Perón diciendo que fue el que realizara el mejor gobierno de la historia y le recordó a la Presidenta, aquello que se negaba en la época de la discusión de la 125, que era que le habían pedido a los gremios, y en especial al de los camioneros, que salieran a la calle para amedrentar a quienes se oponían con los repudiables cortes de ruta. Esto era algo así como hacer la guerra en nombre de la paz.
Pero lo contundente, mas allá de lo discursivo, fue que tuviera a su lado a dirigentes sindicales que habían sido calificados por la propia Presidenta como extorsionadores.
A Ricardo Cirielli y a Jorge Pérez Tamayo, de los gremios aeronáuticos nos referimos.
Además había una gran bandera que decía “Evita hay una sola”. Aquí las palabras sobran.
Luego de esto, Cristina Fernández utilizó la lógica del Kirchnerismo de minimizar los problemas, al punto de negarlos, tratando de pretender la inexistencia de los mismos.
Pero los sindicatos, con Moyano a la cabeza, no son lo mismo que en su momento los opositores. Dirigentes que se juntaban por el espanto que les provocaba el Kirchnerismo, pero que no contaban con ninguna estructura que pudiera sustentar ese armado en el tiempo.
Los primero pasos, lo trataron de dar algunos sindicalistas caídos en desgracia, que no se sabe si le suma o no al camionero.
Luis Barrionuevo, (CGT Azul y Blanca), fue el primero que dijo que con este Moyano, se sentía representado. Pablo Michelli, de la CTA disidente, también aseguró que los encontrará juntos en la acción.
El dirigente ruralista Gerónimo Venegas, a quien se le recortó todo el poder que tenía, dividiéndole su gremio en 5, a partir de la media sanción de la ley que modifica el estatuto del peón rural, y quitándole el control del Registro Nacional de los Trabajadores Rurales, que quedará bajo la órbita del Ministerio de Trabajo, se reunió el jueves con Moyano y también acordaron unidad en la acción.
Hablando de leyes, allí se vio el primer hecho en el que los diputados que responden al camionero, no votaron. Omar Plaini, Facundo Moyano y Héctor Recalde, quien además preside la comisión de trabajo.
Esta semana las leyes que mando el ejecutivo a extraordinarias, tendrán sanción definitiva en el Senado, entre miércoles y jueves.
En la Provincia de Buenos Aires, también hay ruido, entre el Sciolismo y los dirigentes que responden al FPV de “paladar negro”. Al gobernador le quieren ganar la primera gran batalla, que es el desplazamiento del Ministro de Seguridad Ricardo Casal. El comisario Hugo Matzkin, titular de la bonaerense. La auditoría de Asuntos Internos que lleva la investigación de los hechos producidos en la legislatura contra militantes de La Cámpora, empezó a tomar declaraciones a los seis agentes de infantería que fueron desafectados momentáneamente y no se descarta que sea citado a declarar el titular de la Policía.
Varios frentes internos se comienzan a abrir. Cuando no hay problemas afuera…

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