Algo se quebró en el interior del peronismo, y como siempre ocurre, todos sufriremos sus consecuencias. Alguien que había acumulado tanto poder bajo el mandato de Néstor Kirchner y que lo había conservado hasta la desaparición física del mandatario, decidió ser el primero con peso propio, que rompe con el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, sin dejar de decir, que Hugo Moyano, ya no es quien era.
El titular de la CGT, decidió como dice el manual del peronismo, que ante el abismo, hay que jugar a fondo. Pero los peronistas, tienen otra frase que suelen utilizar, que es que nadie acompaña hasta el cementerio, todos llegan a la puerta.
A Moyano se le quebró el frente interno, y eso es una preocupación para el armado de la movilización del miércoles a Plaza de Mayo.
Si bien los voceros calculan en que se superará los 100.000 asistentes, los críticos de adentro cuentan hechos que provocan escozor.
Pablo Moyano, ya con la misma acumulación de poder que tenía su padre, dentro del gremio de camioneros, se sintió desautorizado, cuando compartían una entrevista en un programa de televisión, y que al mencionar la posibilidad de un paro general, el líder de la CGT, respondió inmediatamente que si se daba esa circunstancia, él, sería quien lo anuncie. Pablo, se sacó el micrófono y se fue por su cuenta.
El otro hijo, Facundo, también generó el malhumor de su padre, cuando declaró que se encontraba entre 2 lealtades.
Para Hugo, eso fue impasable, y ni la decisión de movilizar a los empleados del sindicato del peaje, hará que las cosas mejoren. Tampoco Facundo la tiene fácil, ya que no es considerado como par, dentro del bloque de diputados del Frente Para la Victoria.
Volviendo a la asistencia que se espera, se dice que habiendo colectivos, trenes y subtes, será complicado lograr que los trabajadores lleguen a la plaza, ya que sus gremios no adhieren. La situación de camioneros en las intendencias de la Provincia de Buenos Aires, tampoco es fácil, ya que aseguran que a la noche, tendrán que estar presentes en sus trabajos de recolección, y que como está la situación, nadie querrá perder presentismo. Los intendentes también presionan para desactivar la movilización.
La duda que se tiene, es que pasará si como el otro día, Gendarmería retiene un tiempo importante los micros que vienen.
Igual, el andamiaje está en marcha. No es lo mismo que una movilización organizada desde hace tiempo, pero los mecanismos, si lo son.
Dinero dando vuelta, para movilizar estructura, si hay. Allí, se verán entre otras, muchas de las comparsas de la Ciudad de Buenos Aires, que aportarán ruido y color.
Los gremios se comienzan a realinear, al igual que los partidos de la oposición, que encontraron en el reclamo de la suba del mínimo no imponible, un motivo para salir del ostracismo. Convocaron a una sesión especial para esta semana, pero nunca obtendrán el número necesario para sesionar.
Moyano, rápido de reflejos, dijo que si el Ejecutivo decide conceder en este tema, se baja de la pelea por la reelección en la Confederación de los trabajadores. Esto no va a pasar, pero para disputar el relato, todo sirve.
Cerca de Moyano, se encontraran los mas leales y los que no están cobijados por la manta del poder. Así, Barrionuevo (CGT Azul y Blanca), Venegas, Michelli (CTA disidente), Sobrero, y algunos movimientos sociales y partidos de izquierda serán de la partida.
Con el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, la relación es muy buena, pero por ahora no creen que deban tirar mas de la cuerda. Sobre todo, del lado de la gobernación. Allí se espera con desesperación, que a último momento aparezcan los 3.000 millones que les prometieron para pagar los salarios.
A Mariotto, le garantizaron que esa plata iba a estar.
En la familia Moyano, temen que se desarchiven algunas causas en donde se comprometería a la mujer del Líder.
El problema no es la Presidenta, dicen. La furia es de Máximo.
Con respecto a la situación financiera, la salida de la divisa norteamericana, de los bancos, sigue firme. Se están retirando alrededor de 10 millones diarios por cada entidad bancaria, y cada vez se acrecientan mas los controles.
La producción industrial profundizó en mayo la caída iniciada en abril, al experimentar una fuerte baja del 4,5 por ciento en comparación con igual período de 2011 y, de ese modo, acumuló en lo que va del año una disminución de medio punto, informó este viernes el INDEC.
Los datos no son buenos, y la información que llega del exterior tampoco. Argentina tiene un déficit energético que le come gran parte de las cuentas, y como si algo faltara, el nuevo Presidente de Paraguay Federico Franco, dijo que van a revisar las tarifas. El invierno se empieza a sentir, y las empresas se preocupan, no solo por la disminución de la actividad, sino por las restricciones en la utilización de dicha energía y los cortes que se pueden provocar. Los empresarios, vuelven a hablar en Off, de preocupación. Creen que hay que corregir el rumbo, pero no tienen interlocutores.
El que lo expresó, por la presión que viene teniendo por los mismos industriales fue el titular de la UIA José Ignacio de Mendiguren que aseguró “es difícil que vengan inversiones, cuando ni los mismos argentinos dejan el dinero aquí”. También criticó la falta de claridad en las reglas de juego y dijo que es imposible ser sustentable en el mediano plazo.
Por último, y si bien uno no puede inmiscuirse en los asuntos de los otros países, parece poco serio que se consume un juicio político en 36 hs. Franco asumió el poder en Paraguay, y Lugo lo aceptó llevando un mensaje pacificador. La Unasur no lo reconoce como mandatario, y habla de golpe de Estado institucional. Llama la atención, que desde la misma hora que se le tomó juramento a Franco, en su biografía, ya figuraba que Ejercía la presidencia de su país. Los vicepresidentes en Latinoamérica, parecen querer escribir un capítulo aparte en la historia.