El gobierno Nacional, sufrió por primera vez, una
manifestación en contra de sus políticas, que reunió, a casi un millón de
personas en todo el país.
Esto es algo, que los Kirchneristas no están acostumbrados,
ya que para su estilo de gobernar, uno de los principales puntos, está en “ganar
las calles”.
Si bien es cierto, que la protesta, tuvo un componente
social, en el que se pueden destacar las clases medias y medias altas, no deja
de llamar la atención, que gran parte de los que protestaban, habían votado a
la Presidenta, en las elecciones pasadas.
El minimizar la movilización, diciendo que no tenía un motivo
concreto ni que podía ser canalizado, no sale del manual de conducción de estos
últimos tiempos, en donde lo que no se comparte, hay que minusvalorarlo.
Aquí, es donde el Ejecutivo se equivoca, y cierra cada vez
mas su círculo.
Cristina Fernández de Kirchner al otro día mostró dos signos
inequívocos. El primero, que la movilización la había tocado, y habló de un
cambio en China. Quiso mostrar que nada que pueda pasar en contrario de sus políticas
la afectaba. El relato cayó de nuevo.
La segunda lectura que hay que hacer, es que, como me decía
un peronista, que hoy nuevamente está en la elite del Frente Para la Victoria, “la
Presidenta llama a los peronistas cada vez que la cosa anda mal, porque sabe
que con estos pibes, (La Cámpora), las peleas nunca se pueden ganar”.
Unas horas antes de la movilización, la primera mandataria
en un acto en Ezeiza, dijo que a los dirigentes se los veía en las malas, y
reclamaba por las lealtades.
Un día después, sentó a varios Intendentes de la Provincia
de Buenos Aires, para escuchar lo que le dijo quien gobierna Villa Gesell,
Jorge Rodríguez Erneta, quien pidió la reelección de la Presidenta.
Hasta cuando los dirigentes del peronismo soportarán este
destrato, ya que a la hora de armar las listas, le llenaron las mismas con
chicos que responden a la organización juvenil, y les complican sus propios mandatos.
La oposición, volvió a quedar detrás de los acontecimientos.
Igual, aparecen signos de querer no resignar ni más espacios, ni más tiempos.
La próxima demostración de fuerza, la harán los gremios
opositores que lideran Moyano, Micheli y Barrionuevo.
El camionero, decidirá si solo llaman al paro o también
movilizan. Para la CTA de Micheli, la movilización y los cortes, son la
locomotora de su demostración. En la CGT oficialista hay malestar por la falta
de respuestas del Ejecutivo. Es mas, Oscar Lescano de Luz y Fuerza, puso plazo
de 15 días a sus reclamos, y como si fuera poco, desmintió las palabras de De
Vido por los cortes de luz, que había dicho que van a investigar si “alguien
bajó la palanca”. Lescano aseguró; “si hubiesen hecho eso, los muchachos me lo
habrían dicho.
Por último, para seguir sumando al descontento, la Ministra
de seguridad, Nilda Garré, dijo que estaba apenada por no poder bajar la
sensación de inseguridad, ya que es sólo eso.
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