El gobierno Nacional vive con muchos sobresaltos, esta nueva
etapa de “Sintonía Fina” como la denominara la propia Presidenta Cristina
Fernández de Kirchner.
Aciertos y errores se conjugan permanentemente en el
presente y esto es una característica del Kirchnerismo.
Un movimiento que no sabe de retroceso, sino que siempre
duplica la apuesta, para quedarse con todo o nada, y que hasta ahora, les viene
dando resultado.
Como decíamos, el Ejecutivo, ya tiene un proyecto de ley, en
donde se habla de la posibilidad de considerar de “interés público a los
hidrocarburos, el petróleo y el gas por considerarlo un recurso estratégico de
la Nación”
Este borrador, junto a otros que están dando vuelta, en
donde se habla de distintos porcentajes, ya se encuentran en manos de la
presidenta.
Hoy desde la empresa, saben que el gobierno nacional va a
tomar tarde o temprano el control. Creen que el “hostigamiento” va a continuar
y que además esto generaría tensión con España, aunque cabe destacar que el CEO
de Repsol, Antoni Brufau, no tiene la misma relación que tenía con la gestión
del PSOE, y especialmente con Zapatero.
De todos modos, en la península ya dijeron que van a
defender los intereses de sus empresas.
Además es conocida la relación que tienen Mariano Rajoy y el
premier Británico David Cameron.
Como diría la abuela, todo tiene que ver con todo.
En Repsol, aseguran que como todo negocio, la compañía tiene
un valor, y que si se le ofrece el dinero que vale, la venderían sin ningún
inconveniente. Aunque los valores no son los mismos que manejan desde el
gobierno.
Hoy, la compañía, se cotiza de 3 maneras posibles.
1) Por
el valor de mercado. Según Repsol, el porcentaje del 57% es de 10.500 millones
de dólares.
2) Por
valor de libro
3) Por
valor de reserva y de bienes
Para todo esto, habría que hacer una auditoría que llevaría
por lo menos un mes.
El valor de las acciones, en lo que va del año ya han caído
un 30%, y si se siguen desplomando, no se descarta que la Comisión Nacional de
Valores suspenda la cotización en la Bolsa de Buenos Aires.
Antoni Brufau, estaría llegando mañana a Buenos Aires, pero
se sabe que no será recibido por la Presidenta.
El próximo 12 de Abril, hay una reunión importante, entre
Cristina Fernández de Kirchner, y los gobernadores que integran la Ofephi, Organización
Federal de los Estados Productores de Hidrocarburos. Ésta, está integrada por
las provincias de Formosa, Jujuy, Salta, Mendoza, La Pampa, Neuquén, Río Negro,
Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego.
El principio fundacional, habla que la preocupación común de
los Estados miembro está focalizada en los siguientes puntos: La necesidad de
modificar el plexo normativo de la materia, a fin de que se reflejara en sus
disposiciones, un auténtico federalismo como base permanente para el desarrollo
de los Estados provinciales, y reivindicando la propiedad provincial del
subsuelo como principio irrenunciable.
Sistemas de liquidación de regalías, relación con las
empresas y entes del sector y cumplimiento por parte de éstos de las normas
vigente.
Hoy se conmemoran los 30 años de la innecesaria Guerra de
Malvinas, pergeñadas por la mente de varios trasnochados que intentaban salvar
su pellejo y su destino en una acción alocada que costó la vida de miles de
personas.
El gobierno de facto argentino, pensaba que si la victoria
quedaba de nuestro lado, la historia y la población, iba a terminar absolviendo
esos 7 años de crimen organizado que terminaron con la vida de otros tantos de miles
de latinoamericanos.
Y la historia nos demuestra que la mayoría de nuestros compatriotas
así lo hubiesen hecho, a base de un falso nacionalismo.
Mi recuerdo me remonta al primer año del colegio secundario,
en donde el rector del mismo, quien tenía simpatía por el régimen dictatorial
en el que vivíamos, nos juntó a todos en el patio cerrado del ENET 35, y nos
hizo cantar con “orgullo” la marcha de las Malvinas. Y nosotros, que a esa
edad, de política no entendíamos casi nada, cantamos a viva voz, pensando que
“Dios” era argentino.
Del otro lado, Margaret Thatcher se salió con la suya, y se
quedó con todo. Este hecho le permitió eternizarse en el poder, ya que la
situación de crisis económica y desocupación que se vivían en Gran Bretaña,
hacía que tambaleara en el poder. Además, se cuestionaba el colonialismo
histórico de los ingleses sobre otros estados.
El coste final de la guerra
en vidas humanas fue de 649 militares argentinos, 255 británicos y 3 civiles
isleños.
Aunque las versiones indican
que las Fuerzas Armadas Británicas, nunca revelaron las verdaderas cifras de
las víctimas fatales y el número se elevaría en varias centenas.
Pero la tragedia no terminó
ahí, sino que continuó con los suicidios que le siguieron al conflicto que casi
duplicaron el número de víctimas fatales.
Esto inevitablemente me lleva
a pensar, en las miles de personas que mueren por día, en los distintos
conflictos bélicos que existen en todo el mundo por la ambición inescrupulosa
de unos pocos.
"Los tripulantes están revueltos, los pasajeros sin voz ni voto, si alguien de afuera tiene una solución, tráigala, ( el mundo), cartel de urgente lleva puesto" Macaco dixit.
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