Después de
la ira presidencial contra aquellos que considera, son los que están alejando a
la clase media del proyecto nacional y popular, (Ricardo Echegaray y Guillermo Moreno), la Presidenta Cristina
Fernández, desactivó vía Máximo Kirchner, la contramarcha que se estaba
gestando, por un grupo de jóvenes kirchneristas, que indignados por ver como la
gente tomaba las calles, en los centros urbanos mas grandes del país, querían
salir a demostrar que las mismas, son exclusividad del oficialismo.
Lo mismo
ocurrió en ocasiones anteriores, cuando la oposición salió a manifestarse.
La
metodología esta vez, fue a través de las redes sociales. El oficialismo,
volvió a acusar a los grandes medios de ser quienes incitaron a la
movilización. Ni los mas conocidos como de “paladar negro” creían lo que
decían.
Esta vez,
los dichos presidenciales, a los que nosotros calificáramos con el título de “Error
presidencial”, potenciaron la indignación de los sectores medios de la
sociedad. Esos mismos, que en gran parte le dieron su respaldo, hace poco menos
de un año.
El Frente
Para la Victoria, suele cometer estos errores. Después, tiene tiempo para
enmendarlos. La masa crítica no tiene un anclaje político, por lo tanto, eso no
preocupa.
El eje de la
discusión será corrido nuevamente. Cada vez que un tema amenaza con erosionar
las bases de sustento en el gobierno, aparece una “pelea” distinta.
Cuando se
complicaba nuevamente la situación de Boudou, por el escándalo de la ex
Ciccone, ya que descartaron las denuncias que hizo el vicepresidente, contra el
ex procurador de la Nación Esteban Righi, quien renunció, y contra Adelmo Gabbi
el presidente de la Bolsa de Comercio, comenzó a debatirse por la edad de la
votación de los menores. Así la lógica. Siempre de manual político.
Ahora varios
en la oposición empiezan a despertar. El radicalismo se partirá
inevitablemente. Unos con el Frente Amplio, y
los otros con el proyecto Macri 2015.
En la
Capital Federal, el acuerdo prácticamente está definido. En la provincia,
vuelven a conversar, el Peronismo Federal, el Macrismo y la gente de De
Narváez. Creen que se puede reeditar el triunfo del 2009.
En el PRO,
hay un fuerte debate interno. El asesor ecuatoriano, manifestó en la reunión de
Huerta Grande, Córdoba, que las legislativas no eran importantes. Los armadores
políticos del espacio, creen lo contrario. Macri tiene que expandir su
influencia al resto del país. Hay una versión que dice que hay quienes piensan
que el Jefe de Gobierno tendría que presentarse como candidato en el 2013. Eso
no sucederá.
Julio De Vido
vuelve a ser el operador político del gobierno. Aquí ya contamos las reuniones
con los intendentes de Buenos Aires y la promesa de envío de fondos si jugaban
con Cristina. Ahora lo mismo hizo en Santa Cruz. Peralta tiene un panorama
complicado. Sin fondos y sin posibilidad de endeudamiento, la provincia es un
polvorín.
La última
encuesta reservada que se conoció, antes de la movilización del jueves, dice
que todavía el nivel de aprobación presidencial es alto, del 51%. El dato es
que cayó 10 puntos con respecto a las elecciones de Octubre pasado. La muestra
dice que el atributo de gestión que mas se valora es el aspecto previsional con
un 21% y como atributo personal, su ímpetu. Por la negativa, la gente marca la
mala gestión y la política de planes sociales con un 13% y un 11%
respectivamente y como atributo personal se le critica la soberbia. El mayor
apoyo, lo obtiene en los sectores sociales de menores ingresos.
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